La mujer que descubrió la estructura del ADN
Paulina Rivero Weber
Grupo Milenio
Rosalind Franklin👩🏻🔬, ADN🧬, Fotografía 51 📸, Watson y Crick 👨🏼🔬, Reivindicación 🙌
Paulina Rivero Weber
Grupo Milenio
Rosalind Franklin👩🏻🔬, ADN🧬, Fotografía 51 📸, Watson y Crick 👨🏼🔬, Reivindicación 🙌
Publicidad
El texto de Paulina Rivero Weber, fechado el 10 de Noviembre de 2025, rescata la figura de Rosalind Franklin y su crucial contribución al descubrimiento de la estructura del ADN. El artículo destaca cómo su trabajo fue injustamente apropiado y minimizado por sus colegas masculinos, Watson y Crick, y cómo su legado está siendo reivindicado en la actualidad.
La "fotografía 51" de Rosalind Franklin fue clave para desentrañar la estructura del ADN.
📝 Puntos clave
Publicidad
Lo malo y lo bueno 👎👍
La apropiación indebida del trabajo de Rosalind Franklin y la minimización de su contribución al descubrimiento de la estructura del ADN, evidenciando la misoginia y el plagio en el ámbito científico.
El creciente reconocimiento y reivindicación del legado de Rosalind Franklin, destacando su brillantez científica y sirviendo como inspiración para futuras generaciones de mujeres en la ciencia.
 Este análisis con resumen se realiza con IA (🤖) y puede tener imprecisiones. leer el texto original 📑
Columna Actual
Columnas Similares
La consolidación de la extinción del Instituto de Transparencia y la asignación de sus funciones a la Secretaría de la Contraloría es un punto central.
La remoción de Gertz Manero se da en un contexto de inseguridad, hartazgo ciudadano y corrupción interna en la FGR.
El ensayo de Natalia Carrillo y Pau Luque explora la "Hipocondría moral", una condición donde la culpa se convierte en una obsesión autoflagelante que distorsiona la percepción de la realidad.
La consolidación de la extinción del Instituto de Transparencia y la asignación de sus funciones a la Secretaría de la Contraloría es un punto central.
La remoción de Gertz Manero se da en un contexto de inseguridad, hartazgo ciudadano y corrupción interna en la FGR.
El ensayo de Natalia Carrillo y Pau Luque explora la "Hipocondría moral", una condición donde la culpa se convierte en una obsesión autoflagelante que distorsiona la percepción de la realidad.